miércoles, 23 de marzo de 2011

: ¿Por qué hay discriminación en la escuela?

La discriminación es un conflicto social que se vive en nuestro país y que ha traspasado espacios e instituciones, las escuelas no son ajenas a ella. El rechazo propio de la discriminación puede afectar el desarrollo emocional de los niños, ¿cuál debería de ser el papel de la escuela para erradicar este mal? ¿qué podemos hacer para que nuestros hijos no discriminen ni sean discriminados?

¿Qué es la discriminación?

Cuando hablamos de discriminación nos estamos refiriendo a un conjunto muy heterogéneo de actitudes y prácticas sociales e institucionales que, de manera directa o indirecta, en forma intencionada o no, propician un trato de inferioridad a determinadas personas o grupos sociales en razón de rasgos o atributos que éstos presentan y que socialmente son poco valorados o estigmatizados. Estos rasgos (que son los motivos y los detonantes de la discriminación) pueden ser el color de la piel, el origen étnico, la condición socioeconómica, la apariencia, la edad, la discapacidad y un muy largo etcétera.


¿Cuánta discriminación existe en México?

Una respuesta contundente y lacónica a esta pregunta es: existe mucha discriminación y de todo tipo. La Encuesta Nacional sobre Discriminación en México, que realizó la Secretaría de Desarrollo Social con apoyo del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), en 2005 y que explora las percepciones sociales sobre el tema, revela que la experiencia de la discriminación es moneda de uso corriente en nuestro país; que somos una sociedad muy discriminatoria y que fenómenos tales como machismo, racismo e intolerancia religiosa, son elementos constitutivos de la forma de ver la vida de sectores significativos de la población. Una de cada tres personas está de acuerdo en que, en las escuelas donde hay niños con discapacidad, la calidad de la enseñanza disminuye.


¿Existe discriminación en la escuela?

La discriminación está tan ampliamente extendida y arraigada en toda la sociedad, que termina trasminando todos los espacios y las instituciones, y las escuelas no son ajenas a ella.

En una comunidad escolar donde conviven docentes, directivos, personal administrativo y de intendencia, alumnos, padres de familia y visitantes eventuales, se establece una red de relaciones sociales que determina en buena medida la manera en que las y los niños interiorizan normas, asimilan lo que se vale y no se vale, entienden y establecen sus propias relaciones, y desgraciadamente éstas suelen recrear muchas veces los prejuicios, estereotipos y estigmas prevalecientes en la sociedad.

¿Cómo combatir la discriminación en la escuela?

Combatir la discriminación en la escuela exige una estrategia articulada que comprometa a los distintos actores de la comunidad escolar, señaladamente a directivos y docentes, que abarque los diferentes ámbitos, prácticas y relaciones que ocurren en el espacio escolar y que se sustente en una plataforma pedagógica consistente: una estrategia integral, pues, de educación para la no discriminación. Esa es la estrategia cuyas líneas maestras voy a intentar delinear enseguida:

La discriminación, como hemos visto, se sostiene en una triada de desprecio, negación de derechos y exclusión. Esto nos permite, por oposición, delinear los propósitos esenciales de la educación para la no discriminación.


Enuncio cuatro objetivos fundamentales:

• Contribuir a la construcción de sujetos de derecho.

• Desarticular las bases socioculturales y simbólicas de la discriminación.

• Promover identidades libremente elegidas, abiertas, plurales y no confrontadas.

• Contribuir a la construcción de nuevos referentes para la interacción social.